Uno de los lugares de Sevilla de obligada visita son los Reales Alcázares. Considerados como Patrimonio de la Humanidad desde 1988, son residencia ocasional de la Corona española en sus visitas a Sevilla y son el Palacio Real más antiguo de Europa. No se trata de un solo palacio sino de un conjunto de ellos unidos tras sucesivas reformas efectuadas por distintos monarcas desde la época de dominación islámica. Por ello, este conjunto de palacios reúnen el más amplio abanico de estilos, materiales e influencias que puedan encontrarse en Sevilla. Entre los distintos estilos podemos encontrar el islámico, mudéjar, gótico, renacentista.. En el siglo X, Abderraman III manda construir el primer palacio que fue denominado Dar-al-Imara o "Casa del Gobernador". De dicho palacio solo quedan algunos vestigios en el Patio de Banderas. A través de la calle Joaquín Romero Murubue podemos ver el arco ciego que constituía la entrada al antiguo palacio. Del periodo de los Almohades queda el Patio del Yeso. La ornamentación de este patio sirvió de inspiración para la posterior arquitectura nazari aplicada en la Alambra de Granada. El palacio del rey Pedro I constituye el ejemplo más importante en estilo mudéjar. Dicho rey demostró una predilección especial por Sevilla a la que eligió como capital de su Reino. Se interesó mucho por las artes y costumbres islámicas, razón por la cual eligió dicho estilo arquitectónico. La construcción del palacio comenzó en 1364 con la participación de artesanos de Sevilla, Toledo y Granada. Este palacio cuenta con una planta baja y una primera planta con solo dos habitaciones, pero dada su utilización como residencia real fue restaurado y agrandado en su primera planta. En este palacio podemos encontrar bellos salones y patios como el Patio de las Señoritas, el Patio de las Muñecas el Salón de Doña María de Padilla y el Salón de los Embajadores. Este último es la sala más importante del palacio. Hay que resaltar las puertas (obras originales de 1366), la cúpula construida en 1427, la decoración plateresca y los azulejos de los muros. El Palacio gótico fue construido por Alfonso X el Sabio sobre un antiguo palacio almohade, en el cual encontramos los Baños de María Padilla. En este palacio encontramos el Salón de Tapicerías y el de Carlos V. Ciertas modificaciones fueron realizadas en el siglo XVIII a consecuencia de los desperfectos causados por el terremoto de Lisboa de 1755. En estilo renacentista encontramos La Casa de la Contratación, organismo constituido por los Reyes Católicos en 1503, después del descubrimiento de América, dado que Sevilla se convierte en uno de los puertos más importantes de Europa, disponiendo del monopolio comercial del Nuevo Continente. En la capilla encontramos la Virgen de los Navegantes, obra realizada por Alejo Fernandez.
Los Jardines del Alcázar son realmente preciosos con influencias mudéjares, renacentistas y barrocas. Tienen un gran valor histórico y reflejan los distintos estilos de jardinería empleados en la época. A lo largo de los años estos jardines han sido enriquecidos con plantas procedentes de los distintos rincones del mundo. Hoy en día, más de 170 especias han sido catalogadas en sus más de 60.000 m2 de superficie.
La salida del Alcázar se realiza por un amplio vestíbulo que conduce al Patio de Banderas. Este espacio y la fachada de la puerta de salida fueron renovados por el arquitecto Vermondo Resta. En dicho vestíbulo hay una sala que durante el reinado de Felipe V fue consagrada a la Armería Real y en la que actualmente se realizan interesantes exposiciones.
Numerosas son las Hermandades que parten cada año de Sevilla para realizar la peregrinación al Rocío. Durante una semana se ausentan los "sin pecados" de sus capillas para cumplir con la tradición y presentarse a la Virgen del Rocío en tan mencionada fecha.
Metrocentro es una línea de tranvía de Sevilla (España) que enlaza la línea 1 del metro de Sevilla con la Plaza Nueva. La primera fase se inauguró el 28 de octubre de 2007, día en el que funcionó de forma gratuita. La segunda fase prevé la ampliación de dicho tranvía hacia la estación de San Bernardo y está previsto que entre en servicio en 2010. Finalmente, la tercera ampliación del Metrocentro llevará el tranvía hasta la estación de Santa Justa a través de la Avda. San Francisco Javier y Luis de Morales (previsto para el 2011).
Este nuevo sistema de transporte estará conectado con la red de metro y con autobuses urbanos e interurbanos de Tussam y el Consorcio de Transportes del Área de Sevilla.
En su primera fase, Metrocentro cubre un recorrido de 1,35 Km. entre la estación de autobuses del Prado de San Sebastián, actualmente uno de los intercambiadores de transporte metropolitano, y la Plaza Nueva.
Una vez que el tren sale de la Estación de Prado se dirige por la Avenida de Carlos V hasta La Pasarela, principal arteria de Sevilla con prioridad semafórica, para llegar a la calle San Fernando, a continuación, cruzando la Puerta de Jerez, recorre la Avenida de la Constitución hasta llegar a la Plaza Nueva.
La línea está conectada con el Metro de Sevilla en la estación de Avenida de Roma (enfrente de la Puerta de Jerez), y en la estación de Prado, a su vez esta última conectada con la estación de Autobuses del mismo nombre, y con la red de Cercanías y RENFE a tan solo una estación de Metro desde el Prado.
La línea cuenta con dos estaciones intermedias en la Puerta de Jerez y en el Archivo de Indias, sito en la Avenida de la Constitución, además de las dos estaciones terminales de Prado de San Sebastián y Plaza Nueva.
Se puede hacer uso tanto del bonobús urbano en cualquier modalidad, como de la tarjeta intermodal metropolitana del Consorcio de Transportes.
La fecha prevista para su inauguración prevista inicialmente fue el 24 de septiembre de 2007. Sin embargo, por varios problemas, entre ellos un error en la colocación de las vías que podía ser motivo de descarrilamiento se pospuso la inauguración hasta el 28 de octubre del mismo año.
Tras un año de obras y seis meses de pruebas, el Ayuntamiento de Sevilla confirmó con 7 días de anticipación la fecha de inauguración del Metrocentro, el 28 de octubre de 2007, día en el que funcionó de forma gratuita. El horario de funcionamiento es de seis de la mañana a dos de la madrugada. El intervalo previsto inicialmente entre cada tranvía es de siete minutos en hora punta, cuando circularán cuatro tranvías a la vez. En la zona peatonal no podrá exceder los 20 Km./h según una ordenanza municipal aprobada el 21 de septiembre. El trayecto de la fase I es de ocho minutos aproximadamente.
La Semana Santa en Sevilla, como evento religioso, cultural y sociológico no es un acto efímero, sino que evoluciona con el paso del tiempo aunque mantiene su espíritu religioso inicial.
Los antecedentes del culto o procesión por las calles surgen como la institucionalización del Vía Crucis, que fue introducido por el primer Marqués de Tarifa, Don Fadrique Enrique de Ribera en 1521 a su regreso de Tierra Santa.
A partir de este momento se celebra anualmente, estando dividida en diferentes etapas. En 1604 se establecieron las bases para una mejor vigilancia, lo que obligó a las distintas cofradías a establecer un recorrido oficial haciendo estación de penitencia en la Catedral de Sevilla y aquellas que pasaban por Triana en la Iglesia de Santa Ana. A partir del siglo XVII las hermandades comienzan a parecerse al modelo actual. En aquel momento dichas cofradías fueron agrupadas por oficios por los cuatro estamentos establecidos (clérigo, nobleza, burguesía y universidad) o por las minorías raciales establecidas en la ciudad de Sevilla. En el siglo XVIII las cofradías sufrieron un pequeño retroceso debido a los conflictos sociales, apareciendo así las primeras cofradías agrupadas por barrios.
En el primer cuarto del s. XX surgen los primeros modelos de cortejo procesional que da lugar a la creación de nuevas Hermandades y a la transformación de otras ya existentes.
Es en la segunda mitad del S. XX donde se forja el modelo actual de Semana Santa, que da lugar a una manifestación cultural conocida universalmente, completa y compleja y que une estrechamente la devoción religiosa con la estética y la celebración popular.
La Semana Santa en Sevilla, como evento religioso, cultural y sociológico no es un acto efímero, sino que evoluciona con el paso del tiempo aunque mantiene su espíritu religioso inicial.
Los antecedentes del culto o procesión por las calles surgen como la institucionalización del Vía Crucis, que fue introducido por el primer Marqués de Tarifa, Don Fadrique Enrique de Ribera en 1521 a su regreso de Tierra Santa.
A partir de este momento se celebra anualmente, estando dividida en diferentes etapas. En 1604 se establecieron las bases para una mejor vigilancia, lo que obligó a las distintas cofradías a establecer un recorrido oficial haciendo estación de penitencia en la Catedral de Sevilla y aquellas que pasaban por Triana en la Iglesia de Santa Ana. A partir del siglo XVII las hermandades comienzan a parecerse al modelo actual. En aquel momento dichas cofradías fueron agrupadas por oficios por los cuatro estamentos establecidos (clérigo, nobleza, burguesía y universidad) o por las minorías raciales establecidas en la ciudad de Sevilla. En el siglo XVIII las cofradías sufrieron un pequeño retroceso debido a los conflictos sociales, apareciendo así las primeras cofradías agrupadas por barrios.
En el primer cuarto del s. XX surgen los primeros modelos de cortejo procesional que da lugar a la creación de nuevas Hermandades y a la transformación de otras ya existentes.
Es en la segunda mitad del S. XX donde se forja el modelo actual de Semana Santa, que da lugar a una manifestación cultural conocida universalmente, completa y compleja y que une estrechamente la devoción religiosa con la estética y la celebración popular.
El Barrio de Santa Cruz es uno de los barrios más importantes y populares de Sevilla.
Ubicado en el centro de la ciudad está lleno de casas encaladas, señoriales, palacios familiares, humildes patios repletos de flores y sobre todo, leyendas, duelos, amoríos y recuerdos, encanto y belleza.
Tiene su origen en la antigua Judería de Sevilla, cuando el rey Fernando III de Castilla conquista la ciudad, se concentró en Sevilla la segunda comunidad judía más importante de España, tras la de Toledo.
Tras la expulsión de los judíos en 1483, el barrio que ocupaba lo que es el Barrio de Santa Cruz y San Bartolomé, cayó en picado, hasta que a principios del siglo XIX decidieron la reurbanización del barrio, siendo su estado el actual gracias a esa iniciativa.
Es un laberinto formado por estrechas calles y callejones como las viejas juderías para librarse del abrasador sol del verano sevillano, creando corrientes de aire fresco, que terminan en plazas que parecen alejadas del centro de la urbe, famosas son la Plaza de los Venerables llena de tascas y terrazas, toma su nombre del antiguo Hospital para Venerables Sacerdotes, según las habladurías, en esta plaza pudo haber nacido Don Juan Tenorio; o la que da nombre al barrio la Plaza de Santa Cruz que tiene en el centro una cruz de cerrajería del siglo XVII construida sobre la antigua parroquia mudéjar de Santa Cruz; la Plaza de las Cruces, pequeña y con tres columnas terminadas en cruces; la Plaza de Doña Elvira, elegante con sus azulejos y naranjos y una fuente y arriates con asientos de ladrillos y azulejos, antiguamente se utilizaba como Corral de Comedias, en esta plaza se rumorea que nació el amor imposible de Don Juan Tenorio, la mítica Doña Inés de Ulloa, al menos eso es lo que dice uno de los azulejos que existen en la plaza; la Plaza de los Refinadores existe una gallarda escultura del mítico conquistador de mujeres; la Plaza de Alfaro; la Plaza de la Alianza, antes conocida como Plaza del Pozo Seco, bordea la muralla; o el callejón del Agua, paralelo a las murallas, y por el que se traía el agua hacia los Reales Alcázares, y también fue hospedaje este callejón del escritor Washington Irving, como recuerda una placa hecha por Mariano Benlliure. Saliendo de este callejón nos topamos con los preciosos Jardines de Murillo, otro lugar con encanto de Sevilla. Otra de las salidas del barrio es el callejón de la Judería, que nos sitúa al final en el grandísimo Patio de Banderas que está formado por un casería que rodea el Palacio Real y sus murallas.
Respecto a las calles está la de las Cruces que tiene dos cruces de madera en una pared pintada de rojo; la calle de Santa Teresa, donde se encuentra la Casa Museo de Murillo y un convento de Carmelitas que data del siglo XVII fundado por la Santa de Ávila; y la calle de Lope de Rueda, que tiene varias mansiones, otras calles de menor relevancia pero no por ello menos bellas son la calle de la Gloria, la calle Mezquita, la calle Vida, la calle Pimienta, la calle Justino de Neve, la calle Jamerdana y la calle Susona, antes calle de la Muerte. Y una de las más famosas, la calle Mateos Gago, desde donde se puede contemplar una de las mejores vistas de la Giralda.
Triana es un barrio tradicional de la ciudad de Sevilla, ubicado junto al río Guadalquivir, a la otra orilla del núcleo histórico. Es considerado uno de los barrios más populares de la ciudad, por tener una identidad muy acentuada. Triana está situada en la orilla derecha del Guadalquivir, y al oeste del casco histórico de la ciudad antigua, se encuentra unido actualmente al centro de la ciudad por el Puente de Isabel II (conocido popularmente como puente de Triana) que atraviesa el río. En la misma orilla y colindante con Triana se encuentra el barrio de los Remedios.
La vía más corriente de acceder hasta Triana, desde Sevilla, es a través del conocido como Puente de Triana, verdadera seña de identidad para los vecinos del barrio, fue construido entre 1845 y 1852 por los ingenieros Gustavo Steinacher y Ferdinand Bennetot, su denominación oficial es puente de Isabel II. Esta moderna construcción de hierro sustituyó al primitivo Puente de Barcas, está declarado Monumento Histórico Nacional desde 1976, tras superar un intento de demolición.
Al desembocar en Triana, desde el puente, se llega a la Plaza del Altozano, verdadero centro de referencia del barrio, históricamente era el punto donde convergían los viajeros procedentes de San Juan de Aznalfarache, Tomares y Castilleja de la Cuesta, antes de atravesar el denominado puente de barcas, en dirección a Sevilla. En la plaza destaca el edificio de la Farmacia Murillo, construido por el arquitecto regionalista José Espiau y Muñoz entre 1912 y 1914.
Avanzando por el lado derecho y lindando con el puente se encuentra la Capilla del Carmen, obra del arquitecto Aníbal González, inaugurada en 1927 y que contiene un retablo de la Virgen del Carmen. Detrás de la capilla se encuentra el actual mercado de Triana, en cuyos bajos se encuentran los restos del Castillo de San Jorge. Este castillo fue sede de la Inquisición desde 1481, si bien su construcción inicial de época árabe, data de 1171. Afectado por el continuo abandono y sucesivas crecidas del Guadalquivir, en 1823 se instala en su solar el mercado, popularmente conocido como Plaza de Abastos. Con motivo de la exposición de 1992 y con el objetivo de modernizar el citado mercado, se demolió, saliendo a la luz los restos del castillo y de un cementerio almohade. Sin distanciarse mucho de la plaza del Altozano y bordeando el mercado se llega al Callejón de la Inquisición, ubicado en la confluencia de las calles Castilla, San Jorge y Callao, fue durante siglo y medio el único testimonio visible de la presencia del antiguo tribunal inquisitorial en Triana. Frente al callejón se encuentra Cerámica Santa Ana, sede de la fábrica y tienda de cerámica que tiene su origen en 1870, con su traslado al extrarradio de la ciudad, el edificio se convertirá en la futura sede del Museo de la cerámica de Sevilla. En la calle Castilla también se encuentra de interés la [iglesia de Nuestra Señora de la O], sede de la hermandad del mismo nombre, se trata de un templo construido entre los años 1697 y 1702.
Avanzando de frente desde el puente se abre la calle San Jacinto, antigua vía de comunicación con el Aljarafe, donde destaca la Iglesia de San Jacinto, perteneciente al antiguo Convento de San Jacinto, construido en 1676 para la Orden de los Dominicos, por el arquitecto Matías de Figueroa. Continuando por el recorrido de la plaza, de derecha a izquierda, se accede a la calle Pureza, donde como edificio más destacado se alberga la Iglesia de Santa Ana, esta iglesia parroquial que data del 1280, de estilo gótico-mudéjar, es la más antigua de Sevilla fue fundada por orden del rey Alfonso X. Tras el Terremoto de Lisboa de 1755 fue reconstruida parcialmente. En la misma calle Pureza se encuentra la Capilla de los Marineros, sede de la popular Hermandad de la Esperanza de Triana, que sale a la calle en procesión, en la Semana Santa, durante la madrugada del Viernes Santo.
Para finalizar la perspectiva de la plaza, a la izquierda de la misma, discurre de manera paralela al río, la calle Betis, nombre que hace referencia a la denominación latina del río Guadalquivir, y que aún conserva algunos de los muelles del siglo XIX, conocidas como zapatas, en la calle se encuentra la Casa de las Columnas, edificio que data de 1780 en el lugar que ocupó la antigua Universidad de Mareantes, institución encargada de la formación de marineros para las tripulaciones que partían hacía América, durante los siglos XVI y XVII, el inmueble ocupa dos plantas y se estructura alrededor de dos patios, presenta dos fachadas, una principal, de carácter neoclásico con grandes columnas toscanas, a la calle Pureza, y otra de carácter secundario a la calle Betis. Durante un tiempo se convirtió en patio de vecinos, albergando actualmente un centro cívico municipal. En la misma plaza del Altozano y antes de alcanzar la calle Betis se levanta la estatua del torero trianero Juan Belmonte, obra de Venancio Blanco, del año 1972, mira a Sevilla de costado desde la Plaza. A través de una oquedad, a la altura del pecho del torero, se puede contemplar al otro lado del río, la Maestranza, la Torre del Oro y la Giralda como si de un marco se tratara.
Los artífices de esta Feria fueron Don Jose María Ybarra (primer conde de Ybarra) y Narciso Bonaplata, cuando el Conde de Montelirio era alcalde de Sevilla. Nació siendo una feria de ganado, donde los mercaderes se situaban en tiendas de tela que les servía de cobijo durante la noche. Alrededor de estas "casetas" primitivas se situaban vendedores de comida, bebidas joyas o dulces. La afluencia de compradores y vendedores hizo circular el dinero haciendo que otras actividades como la venta de artículos de verbena o la representación de pequeños teatros.
En esta concepción de la fiesta de Sevilla, los habitantes no interesados en el comercio de ganado llegaban al lugar y organizaban bailes bajo las lonas de las casetas, por lo que con el paso del tiempo se han ido decorando y acomodando para dicho fin.
En 1889 el Real de la Feria, nombre que escribe el terreno por la ayuda aportada para su celebración por la Reina Isabel III comienza tras muchas transformaciones a adquirir su aspecto actual. En 1910 la alcaldía de Sevilla imprime folletos publicando las Feria y sus atracciones populares. En esta época la Feria acogía carreras de caballos concursos de flores, eventos deportivos así como festividades en el coso de La Maestranza.
Con ocasión de la Exposición Iberoamericana de 1927 se modifica el emplazamiento de la Feria que se traslada al Prado de San Sebastián, donde permanece hasta 1972.
La Feria pierde su aspecto comercial y se transforma en un evento lúdico que acoge tanto a los habitantes de Sevilla como a los foráneos, siendo visitado por ilustres personajes y adquiriendo dimensión y renombre internacional.
Después de 125 años en el Prado de San Sebastián y debido a su crecimiento la Feria de Sevilla se traslada al barrio de Los Remedios, donde se sitúa actualmente. Sus calles llevan el nombre de ilustres toreros y la diversión bajo los farolillos está asegurada cada año.
Tanto la Plaza como sus tres edificios fueron diseñados por Aníbal González entre 1911 y 1919 con ocasión de la Exposición Iberoamericana de 1929. Cada edificio tiene un estilo arquitectónico diferente:
Edificio Renacentista: actualmente Museo Arqueológico.
Edificio Gótico: Actualmente pertenece al Ayuntamiento y es sede de una de sus delegaciones.
Edificio Mudéjar: hoy en día sede del Museo de Artes y Costumbres populares.
En esta plaza se sitúa también la Glorieta de Cervantes, ornamentada con cerámicas que hacen alusión a sus obras más famosas.
Realizada por Aníbal González en el amplio marco del programa arquitectónico diseñado con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1927. Tiene una superficie de 14.000m2 y un diámetro de 200m.
Construida en estilo regionalista, es decir una mezcla de estilos mudéjar, gótico y renacentista utilizando principalmente para su construcción ladrillo y cerámica. La Plaza de España está ornamentada con 48 bancos consagrados a las provincias españolas ordenadas alfabéticamente, revestidos de azulejos con motivos iconográficos que hacen alusión a las provincias españolas, a eventos históricos o al escudo y plano de la provincia. La Plaza de España de Sevilla está rodeada de un pequeño riachuelo que atraviesa cuatro puentes en representación de los cuatro reinos de conformaban la corona española: Castilla, León, Navarra y Aragón.
Su historia comienza en el siglo XV. Hasta esta fecha los comerciantes se reunían en los aledaños de la catedral en el espacio que queda entre los muros y las cadenas que la rodean. Este hecho en si no constituía un problema, salvo cuando llovía y los comerciantes se refugiaban del agua en el Templo, causando enfrentamientos con el clérigo. De ahí nació la necesidad de construir en Sevilla una Casa Lonja o Archivo de Indias. Tras haber comunicado la idea a Felipe II, este aprueba su construcción. Las obras duran desde 1583 hasta 1646. Juan de Herrera fue el autor del proyecto, trabajando Juan de Minjares y Alonso de Vamdelvira en ellas.
En 1660, la primera escuela de Bellas Artes de Sevilla decoró el interior del edificio.
En el S.XVIII el rey Carlos III decide reunir todos los documentos procedentes del Nuevo Mundo y crear el Archivo de Indias. El edificio precisó de ciertas remodelaciones para poder ejercer como archivo. Estos archivos figuran entre los más importantes del mundo tanto por su cantidad como por su contenido. Tiene especial importancia no solo por su función sino por el magnífico mobiliario que conserva. Dado su importancia documental, el Archivo de Indias de Sevilla es uno de los más visitados por los investigadores del mundo entero.
La Catedral de Sevilla posee el título de Magna Hispalenses desde su construcción, dado que se trata no solo del edificio gótico más grande sino de una de las construcciones más grandes de la cristiandad. En 1928 fue declarada Monumento Nacional y catalogada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Alberga muy importantes documentos y bibliotecas entre la que destaca la Biblioteca Colombina, sita en el Patio de los Naranjos. Su fisonomía exterior ha sufrido diversas modificaciones dado que se erigió sobre los restos de una antigua Mezquita de los almohades, del s. XXII. Los únicos restos que se conservan del edificio Almohade son el Patio de los Naranjos y el minarete, que hoy conocemos como la Giralda, desde la cual se puede disfrutar de una de las mejores vistas de Sevilla.
El Altar mayor es uno de los mayores del mundo (27m de altura por 18m de largo).
La giralda está considerada como hermana de la Kotobyya de Marrakech y de la gran torre de la mezquita de Al Hassan de Rabat. La torre mide 82 metros y su minarete estaba coronado por cuatro bolas de bronce que cayeron como consecuencia del terremoto de 1356. Hacia 1400 fueron reemplazadas por una campana. La campana fue realizada por Hernán Ruiz entre 1558 y 1568. Bajo la dirección del escultor Juan Bautista Vázquez el viejo se realizaron varias pisturas al fresco.
La estatuilla del Giraldillo, que simboliza la victoria de la fe cristiana, fue realizada por Bartolomé Morel ente 1566 y 1568. mide 3.5 metros de alto y pesa 128 kg.
El conjunto arquitectónico alcanza 103m de altura.
El Costurero de la Reina, es un pequeño edificio ubicado en Sevilla, de planta hexagonal con forma de castillo con torrecillas en las esquinas, situado al borde de los jardines del Palacio de San Telmo (antigua residencia de los Duques de Montpensier) de donde formaba parte en aquellos tiempos (su nombre original era Pabellón de San Telmo) y muy cerca del Parque de María Luisa y de la popularísima Plaza de España.
Es el primero de estilo neomudéjar que se levanta en la ciudad allá por el año 1893 siendo obra del arquitecto Juan Talavera y de la Vega (después vendrían los siguientes edificios emblemáticos que formaron parte de la Exposición Iberoamericana de 1929), fue mandado levantar por Antonio de Orleans, duque de Montpensier, que estaba casado con la Infanta María Luisa Fernanda de Borbón (hermana de la Reina Isabel II). Influenciado por la arquitectura orientalista que en esos momentos era lo que se llevaba en Inglaterra, decidió tenerlo a su alcance.
En estos momentos es utilizado como Oficina Municipal de Información Turística aunque se prevé su restauración durante la primavera de 2007 para arreglar algunas deficiencias estructurales y acondicionarlo como dependencia del Consorcio de Turismo y mirador.
Aunque seguirá desempeñando sus funciones de Oficina Municipal de Información Turística en la planta baja, se espera habilitar la primera planta como sala de exposiciones, sala de acceso a internet y dependencias administrativas de Turismo. Aprovechando las obras, la azotea será utilizada como mirador. También se intentará recuperar los jardines que forman parte del recinto, lo mismo que se renovará su iluminación. Entre sus leyendas se cuenta que la reina María de las Mercedes, debido a su delicada salud pasaba largos ratos en sus aposentos tomando el sol mientras cosía con sus damas (si las fechas no son erróneas, resultaría prácticamente imposible puesto que esta reina falleció en 1878).
La Isla de La Cartuja es un espacio que ocupa una extensión de 300 hectáreas ubicado en el noroeste del término municipal de Sevilla, perteneciendo también una parte del territorio al término municipal de Santiponce. Es una "isla" dentro del Guadalquivir gracias a los dos cauces que discurren por sus laterales; por la zona oeste, el cauce vivo del río, y por la zona este, la dársena del Guadalquivir. Pertenece al recién creado distrito Isla de la Cartuja.
Lo más reseñable de la isla de La Cartuja es que fueron los terrenos que se utilizaron para ubicar en ellos los pabellones de la Exposición Universal que se celebró en Sevilla en 1992, con lo que se logró una urbanización de los mismos conectándolos con la ciudad con varios puentes: Alamillo, Barqueta, Pasarela de la Cartuja, Puente del Cristo de la Expiración y por la red viaria de carreteras, y que luego una vez acabada la Exposición se adaptaron y reconstruyeron los pabellones para crear el Parque Tecnológico Cartuja 93, donde en la actualidad (2008) hay ubicadas más de 300 empresas. También se han ubicado en el espacio diversos centros universitarios, entre los que destaca la Escuela Superior de Ingenieros Industriales. Otro espacio de la Isla de la Cartuja está ocupado por el parque temático y de atracciones denominado Isla Mágica que ha representado una nueva forma de ocio para la ciudad. El Monasterio de la Cartuja es un importante legado histórico que tiene su emplazamiento en la Isla de la Cartuja. Recuperado para la exposición universal tras sus usos como monasterio y fábrica de cerámica, actualmente es sede del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. También se encuentra ubicado en este espacio el Parque del Alamillo y el Estadio Olímpico de Sevilla. Así como el edificio de sedes adminsitrativas de la Junta de Andalucía denominado Torre Triana.
La Isla de La Cartuja es un espacio que ocupa una extensión de 300 hectáreas ubicado en el noroeste del término municipal de Sevilla, perteneciendo también una parte del territorio al término municipal de Santiponce. Es una "isla" dentro del Guadalquivir gracias a los dos cauces que discurren por sus laterales; por la zona oeste, el cauce vivo del río, y por la zona este, la dársena del Guadalquivir. Pertenece al recién creado distrito Isla de la Cartuja.
Lo más reseñable de la isla de La Cartuja es que fueron los terrenos que se utilizaron para ubicar en ellos los pabellones de la Exposición Universal que se celebró en Sevilla en 1992, con lo que se logró una urbanización de los mismos conectándolos con la ciudad con varios puentes: Alamillo, Barqueta, Pasarela de la Cartuja, Puente del Cristo de la Expiración y por la red viaria de carreteras, y que luego una vez acabada la Exposición se adaptaron y reconstruyeron los pabellones para crear el Parque Tecnológico Cartuja 93, donde en la actualidad (2008) hay ubicadas más de 300 empresas. También se han ubicado en el espacio diversos centros universitarios, entre los que destaca la Escuela Superior de Ingenieros Industriales. Otro espacio de la Isla de la Cartuja está ocupado por el parque temático y de atracciones denominado Isla Mágica que ha representado una nueva forma de ocio para la ciudad. El Monasterio de la Cartuja es un importante legado histórico que tiene su emplazamiento en la Isla de la Cartuja. Recuperado para la exposición universal tras sus usos como monasterio y fábrica de cerámica, actualmente es sede del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. También se encuentra ubicado en este espacio el Parque del Alamillo y el Estadio Olímpico de Sevilla. Así como el edificio de sedes adminsitrativas de la Junta de Andalucía denominado Torre Triana.
la Torre del Oro de Sevilla es una torre albarrana situada en la margen izquierda del río Guadalquivir, en la ciudad de Sevilla, junto a la plaza de toros de la Real Maestranza. Su altura es de 36 metros. Posiblemente su nombre en árabe era Bury al-dahab, Borg al Azahar, o Borg-al-Azajal en referencia a su brillo dorado que se reflejaba sobre el río. Durante las obras de restauración de 2005, se demostró que este brillo, que hasta entonces se atribuía a un revestimiento de azulejos, era debido a una mezcla de mortero cal y paja prensada.
Es una torre formada por tres cuerpos, El primer cuerpo, dodecagonal, fue construido entre 1220 y 1221 por orden del gobernador almohade de Sevilla, Abù l-Ulà. El segundo cuerpo, también dodecagonal, fue mandado construir por Pedro I el cruel en el siglo XIV El cuerpo superior, cilíndrico y rematado en cúpula, fue construido en 1760 por el ingeniero militar Sebastián Van der Borcht.
Fue declarada monumento histórico-artístico en 1931 y ha sido restaurada varias veces. En la Edad Contemporánea fue restaurada en 1900, entre 1991 y 1992, en 1995 y en 2005. En su conservación ha sido importante la labor de la Armada. Se encuentra en buen estado de conservación y alberga el Museo Naval de Sevilla.
Construida por Vicente San Martin en 1761 es una de las Plaza de toros más Antigua de España. Una de las características de la Plaza de toros de Sevilla es que no es completamente circular sino un poco ovalada. Entre los balcones que se encuentran en su interior debe hacerse mención al balcón de Príncipe, obra de Cayetano Acosta. La pequeña Capilla de los Toreros está presidida por la Virgen de los Dolores, atribuida a Don Juan de Astorga. Al lado de la plaza se encuentra la sede de la Real maestranza de Caballería, realizada por Aníbal González en 1929 y actual propietaria de la Plaza de Toros de Sevilla. Se trata de una asociación nobiliaria cuyos orígenes se remontan a la Reconquista. La temporada taurina comienza el Domingo de Resurrección y finaliza en Septiembre.